Aprendí a amarte en silencio,
a seguirte con la mirada
de una manera distinta.
A no acosarte,
a dejarte ser
y dejarme ser.
Me cuesta,
pero estoy más relajada.
Aprendí a no verte
y cuando tengo la oportunidad de hacerlo
prefiero no estarte encima
y así lograr que te intereses en mí.
Es difícil controlar las ganas que tengo de estar cerca de ti
e irme para el lado opuesto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario