Quiero escribirte este poema,
pero no me permiten encender la luz.
La noche ya pasó
y no recuerdo las palabras.
No puedo arrancarte,
cuando mi corazón con cada latido
grita tu nombre.
No quiero pensarte,
pero es como un sueño recurrente.
No quiero seguirte con la mirada,
pero mis ojos tienen vida propia frente a ti.
No quiero,
no puedo,
estás grabado en mi piel como un tatuaje.
Mi alma te extraña,
te necesita para volver a sonreír.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario