Mi corazón se
inquieta entre las estrellas
y cada noche de luna
llena,
comienza por
relinchar
y acaba galopando por
el valle de tu sonrisa,
entre la montaña de
tus ojos.
No puede evitar
cruzar…
por el cálido camino
de tus brazos,
para llegar a la isla
de tu corazón.
No me cierres esa
ventana,
hasta que me haya
dormido.
Cuando esté despierta,
buscaré a mi corazón
para que me cuente
de las mágicas noches
a tu lado
y así emprender la
aventura de un nuevo día
de una manera
distinta,
llena de esa energía,
que es mi amor por
ti.