No puedo dejar de amarte,
no puedo dejar de pensarte,
no puedo dejar de extrañarte.
¿Qué hago cuándo estoy sin ti?
Ya no tengo los luceros que me guían,
ni el sol que me despierta cada mañana.
Solo me queda tu recuerdo,
grabado en mi corazón
que palpita gritando tu nombre una y otra vez.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario