miércoles, 23 de octubre de 2013

N° 46

La tormenta brotaba
como hoja de otoño.
Calles inundadas anegaban
nuestro encuentro.
Pedí a Dios que abriera las aguas,
y allí estabas esperándome
con un ramo de rosas
cantando una canción,

entre burbujas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario