lunes, 27 de febrero de 2012

Nº 12

Si tu mirada equivaliera a tus besos
me quedaría
sin el aire que respiro.
Si tu mirada fuera un arma,
ya me habrías matado
 una y otra vez.
Si tu mirada fuera inocente,
yo me declararía culpable
de haberte atraído con mis encantos.
Tu mirada se clavó
en el horizonte de mis pupilas.
Tu mirada me paralizó,
dejándome ciega y
causándome una pérdida de memoria,
ya no sé quién soy.
Tu mirada es el sol
de cada mañana,
que me derrite con sus rayos.   

No hay comentarios.:

Publicar un comentario