En la noche estrellada,
bajo el rocío y la luna
recurro a mi único testigo,
mi corazón,
para que me recuerde una y otra vez
aquellos momentos.
En cuanto te menciona
se agita
y cada vez, con mayor frecuencia.
Reconoce que sos prisionero de mis pensamientos
y que estás presente en mis oraciones.
El sol vuelve a salir
después de una cálida noche
en mis sueños.
Tu sonrisa me despierta
como uno de sus rayos
que entran por mi ventana
para alegrarme el día.
No sé con qué me encontraré hoy,
pero en todo momento
estarás presente en mí.
Y si así no lo fuera
dame una señal para que mi mente
te recuerde a cada instante.
Te amo.
Vicu, muy lindo. de verdad de un corazón muy puro y muy sincero.
ResponderBorrarsigue así! pilipiñero