viernes, 24 de febrero de 2012

Nº 10

En la noche estrellada,

bajo el rocío y la luna

recurro a mi único testigo,

mi corazón,

para que me recuerde una y otra vez

aquellos momentos.

En cuanto te menciona

se agita

y cada vez, con mayor frecuencia.

Reconoce que sos prisionero de mis pensamientos

y que estás presente en mis oraciones.

El sol vuelve a salir

después de una cálida noche

en mis sueños.

Tu sonrisa me despierta

como uno de sus rayos

que entran por mi ventana

para alegrarme el día.

No sé con qué me encontraré hoy,

pero en todo momento

estarás presente en mí.

Y si así no lo fuera

dame una señal para que mi mente

te recuerde a cada instante.

Te amo.

1 comentario:

  1. Vicu, muy lindo. de verdad de un corazón muy puro y muy sincero.
    sigue así! pilipiñero

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